Noticias, mayo 2018

Niños con poder, niños empoderados

“Escribid tres palabras que asociéis a una persona que tiene poder. Las tres primeras que te vengan a la cabeza cuando piensa con una persona empoderada”. Dos minutos de silencio, de buscar lápices y bolígrafos.

Y las decimos en voz alta. Salen palabras como confianza, fuerza, autoestima, control, límites …La psicóloga Laura Prats comienza así su charla ‘Cómo ayudar a los niños a empoderarse‘, la última de la temporada del ciclo ‘A LaSala parlem de tot‘.

Y continúa preguntando cuántas veces hemos escuchado frases como éstas, dirigidas a los niños:
“Eres pequeña, tú no sabes”
“No sabe lo que quiere”
“Aún no tienes edad para decidir”

Prats asegura que estas frases sólo hacen de desvalorizar los niños y remarca que a menudo la sociedad “problematiza” los niños. Y en cambio, haciendo una pequeña encuesta entre los asistentes, cuando pregunta qué aportan los niños en nuestra vida, sólo salen conceptos positivos: risa, ilusión, espontaneidad, otra mirada, alegría, aprendizaje, inocencia. Y presente. “Los adultos no somos nunca al presente. Hablamos de ayer (lo que hicimos) y de mañana (del que haremos), pero nunca del presente. Mientras que los niños están siempre “, dice Prats. Durante la charla, también remarca que “los niños nacen empoderados. Son una semilla con todo su potencial. Y dejadme hacer una metáfora. Necesitan una buena tierra con nutrientes (que para mí es la familia), y agua y sol (la cultura y la sociedad) “.

QUÉ HERRAMIENTAS PODEMOS UTILIZAR?

Laura Prats hace esta lista:

No compares
No juzgar a la persona (Es muy diferente si a un niño le decimos “eres pesado” o “hoy estás muy pesado“)
Ser sinceros con las emociones
No etiquetas ni chantajees
Limitar actos negativos dando alternativas
Escucha empática
Damos valor a sus emociones
Dejémosles decidir
Su cuerpo es de ellos

Y Prats recuerda que “pedir perdón, decir gracias o por favor, no se puede forzar. Sea el ejemplo. Los pequeños funcionan con ejemplos “. Y apunta: “Un buen recurso para empoderar a los niños es hacer de espejo. Un ejemplo clásico. Están en el parque y se están peleando. Podéis decirles: Veo que os estáis discutiendo, veo que ha pasado esto. Pero dejad que ellos encuentren la solución. Os sorprenderéis“.

UN PAR DE LIBROS RECOMENDADOS POR LAURA PRATS:

El niño feliz, de Dorothy Corkille Briggs
Libertad y límites. Amor y respeto, de Rebeca Wild