Noticias, mayo 2019

Finaliza la temporada 18-19

LaSala, como centro cultural para las familias, ha cerrado la temporada habiendo logrado dos de los retos que se marcó al iniciarla: ampliar la complicidad con el público y con la ciudad y poniendo sobre la mesa temas que generan debate en las familias. La directora de LaSala, Eulalia Ribera, defiende que “con los niños y niñas podemos hablar de todo, y se ha hecho una apuesta por unos espectáculos y unas actividades, como conferencias y postfunciones, que abren muchas puertas a temáticas de actualidad del mundo, pero también de su proceso de crecimiento personal.

Un éxito que ha venido acompañado de la complicidad con otros agentes de la ciudad, que han permitido enriquecer la programación. Ribera añade: “A través del arte, sin dar las respuestas, podemos ayudar a que todos estos niños y jóvenes sean personas más criticas y formadas, en el sentido más amplio de la palabra“. En este sentido, desde LaSala se valora positivamente la apuesta de hace dos temporadas de programar los espectáculos para niños y niñas de más de 8 años el sábado por la noche. “El horario también da pie a que se pueda hablar de todo, con el tiempo necesario“, remarca Ribera. Y se muestra satisfecha de que LaSala mantiene temporada tras temporada un volumen similar de espectadores. “No sería posible sin la fidelidad de las familias y las escuelas con el proyecto”, apunta. La temporada de LaSala se cerró el pasado 28 de abril con la celebración de los 30 años del espectáculo El país del silenci, de la compañía de Sabadell, Bufanúvols. La celebración salió del teatro y llenó la plaza y el barrio de música y danzas.

Festival de referencia en el sur de Europa
El Festival El Més Petit de Tots (pilotado por LaSala y celebrado en noviembre), convirtió Sabadell en un referente internacional gracias al encuentro profesional que reunió unos sesenta programadores nacionales e internacionales. Ribera afirma que “este encuentro ya se ha convertido en imprescindible para los programadores que quieren conocer las propuestas más contemporáneas en artes escénicas para los más pequeños. Y también para las compañías catalanas que se quieren arriesgar a crear espectáculos para esta franja de edad“. El encuentro contó también con una jornada de formación para unos sesenta maestros de jardín de infancia. El Festival organizó también una fiesta abierta en el patio de l’Estruch que superó todas las expectativas y reunió 4.000 personas.